La Silver Economy, ese vibrante ecosistema de bienes y servicios orientado a las necesidades de los adultos mayores, está emergiendo como uno de los motores económicos más prometedores del siglo XXI. En América Latina (LATAM), donde la población mayor de 60 años superará los 142 millones para 2030, la oportunidad es inmensa, pero los desafíos también lo son: acceso limitado a salud, brechas digitales y una integración económica insuficiente de este grupo demográfico. Resolver estas demandas no recae en un solo actor. La clave está en la colaboración multisectorial —gobiernos, empresas y startups trabajando en sintonía— y en centros como nuestro Venture Studio, que actúan como puentes para escalar soluciones innovadoras y convertir a la región en un referente global.
Políticas públicas como catalizadores: Lecciones de LATAM
En toda la región, los gobiernos están sentando las bases para que la Silver Economy prospere, ofreciendo incentivos que las startups pueden aprovechar. En Chile, por ejemplo, existe desde 2007 un incentivo fiscal que permite a las empresas deducir un 25% adicional del salario pagado a adultos mayores, promoviendo su reinserción laboral. Este marco no solo beneficia a las compañías, sino que abre oportunidades para startups que desarrollan plataformas de capacitación o empleo flexible para seniors, como aquellas que nuestro Venture Studio ha apoyado en el diseño de modelos escalables.
En Brasil, programas como “Viva Melhor Idade” del gobierno federal y las iniciativas de inclusión digital en São Paulo muestran un enfoque proactivo hacia la calidad de vida de la tercera edad. Estos esfuerzos, que incluyen subsidios para actividades recreativas y acceso a tecnología, son un terreno fértil para startups que innovan en telemedicina o educación digital, sectores donde la demanda crece exponencialmente. Las políticas públicas no solo generan incentivos económicos, sino que también señalan prioridades claras que las empresas emergentes pueden alinear con sus soluciones, maximizando su impacto.
Sin embargo, estas iniciativas públicas no alcanzan su máximo potencial sin aliados estratégicos. Las startups, con su agilidad y capacidad innovadora, necesitan integrarse a estos marcos, mientras que las empresas tradicionales aportan escala y recursos. Aquí es donde la colaboración multisectorial se vuelve imprescindible.
El Venture Studio: Un puente hacia la innovación colaborativa
Nuestro Venture Studio opera como un conector vital en este ecosistema. No solo identificamos y desarrollamos startups con potencial transformador, sino que las vinculamos con los actores clave que pueden llevar sus soluciones al siguiente nivel. Por un lado, conectamos a emprendedores con inversionistas que entienden el valor a largo plazo de la Silver Economy —fondos que ven en la región un mercado de más de 300 mil millones de dólares para 2030—. Por otro, facilitamos alianzas con gobiernos locales, como municipalidades que buscan digitalizar servicios para seniors, o con ONGs que trabajan en comunidades vulnerables, asegurando que las innovaciones lleguen a quienes más las necesitan.
Un caso emblemático es nuestra colaboración con *Supercanas*, una startup venezolana que empodera a adultos mayores para emprender. Con nuestra mentoría, refinaron su plataforma digital y accedieron a financiamiento inicial, mientras que nuestras redes les abrieron puertas con instituciones como el Founder Institute y gobiernos locales en Colombia. Este modelo demuestra cómo un Venture Studio puede acelerar el crecimiento de una startup, al tiempo que genera un impacto tangible: más de 1,500 seniors formados y un 70% de ellos lanzando negocios propios.
Una visión del futuro: LATAM como líder global
Imaginemos un escenario para 2035: América Latina no solo atiende las necesidades de su población mayor, sino que exporta soluciones al mundo. Con una combinación de políticas públicas progresistas, empresas comprometidas y startups disruptivas, la región podría liderar en áreas como la teleasistencia avanzada, la vivienda inteligente para seniors o plataformas de economía colaborativa adaptadas a la tercera edad. Países como Japón y Europa, con décadas de experiencia en envejecimiento, ya muestran el camino, pero LATAM tiene una ventaja única: una población diversa y un mercado emergente que demanda innovación accesible y asequible.
Para lograrlo, la colaboración debe intensificarse. Los gobiernos pueden ampliar incentivos fiscales y crear fondos específicos para la Silver Economy. Las empresas, por su parte, pueden invertir en pilotos con startups, integrando sus soluciones en cadenas de valor existentes. Y las startups, respaldadas por entidades como nuestro Venture Studio, pueden enfocarse en escalar tecnologías que prioricen la inclusión y la sostenibilidad.
Una invitación a co-crear el futuro
El potencial de la Silver Economy en LATAM es inmenso, pero requiere acción conjunta. Invitamos a gobiernos, empresas y líderes visionarios a sumarse a nuestro Venture Studio para co-crear soluciones que no sólo respondan a los retos de hoy, sino que construyan un mañana donde los adultos mayores sean protagonistas activos de la economía y la sociedad. Ya sea a través de alianzas para financiar startups, diseñar políticas innovadoras o implementar proyectos piloto, juntos podemos transformar la Silver Economy en un pilar de desarrollo regional y un modelo para el mundo.
La pregunta no es si la Silver Economy crecerá, sino cómo la vamos a moldear. Con colaboración estratégica y un enfoque centrado en las personas, LATAM tiene la oportunidad de liderar esta revolución. ¿Están listos para ser parte de ella?